Otto Boye es co-editor de CiberAmérica.

Al cumplirse en 1983, en el mes de septiembre, 10 años de la muerte de Salvador Allende, la revista ANÁLISIS me encargó la tarea de editar tres separatas que recordaran su figura y reflexionaran en torno a ella. La primera entrega contuvo una entrevista que le hice en París a la ex Primera Dama. Ella, doña Tencha como la llamaban, acaba de morir a los 94 años (en Santiago, el 18 de junio de 2009). A modo de homenaje y afectuoso recuerdo que tengo de ella, publico aquí el texto de dicho encuentro. Sus declaraciones fueron las primeras en aparecer en Chile después del golpe militar del 11 de septiembre de 1973.

Tienen hoy, por eso, indudable valor histórico. Otto Boye

Texto completo de la entrevista realizada por Otto Boye a Hortensia Bussi de Allende en septiembre de 1983 “Sólo la unidad pondrá fin a la dictadura” Archivo formato PDF, 16 páginas.

Extracto.-

Lleva diez años en el exilio y una pesada carga de sufrimientos sobre sus hombros. Es la viuda del Presidente Allende, ex – Primera Dama de la Nación, activa luchadora antes, durante y después de su paso por la Moneda en la misma perspectiva de su marido, con la salvedad de que hoy no milita en ningún partido. Hortensia Bussi vda. de Allende, conocida más familiarmente como doña Tencha, ha consagrado su vida y todas sus energías a defender la memoria de Salvador Allende Gossens. Ha recorrido el mundo por esta causa que ella siente como un deber intransferible. Es la forma concreta que ha adquirido su amor por Chile y sus ideales de justicia, libertad y paz para su patria.

ANALISIS logró en París convencerla de que se dejara entrevistar para hablarles a los chilenos. Su reticencia tenía fundamentos: “Ya fui entrevistada una vez por otra revista y nada se publicó”. Aceptó, finalmente por aproximarse el décimo aniversario de la muerte de Allende y porque confió tener esta vez mejor suerte. La larga conversación que sostuvo con ANALISIS no agotó los temas, pero puso de relieve la rica experiencia de esta mujer de apariencia frágil, pero que irradia firmeza; categórica en sus juicios, a pesar de su tono suave, dulce y a ratos apenas audible; de mirada profunda y bella que enamoró a Allende después de un encuentro absolutamente casual e inesperado; que no oculta las huellas de muchos dolores, entre lo que están, además del sufrido el 11 de septiembre de 1973, la trágica pérdida de su hija Beatriz y la de su cuñada Laura, hechos terribles que se habrían evitado si no hubiese existido el exilio. Esta ex – profesora de Historia, que al unir su vida a la de Salvador Allende entró a compartir directamente responsabilidades que hicieron historia, es la voz más autorizada para dar comienzo a recordar la figura del Presidente trágicamente fallecido hace ya diez años.

-¿Qué es lo primero que le nace espontáneamente decirle a los chilenos sobre Salvador Allende?

-Mis primeras palabras a los chilenos, a diez años del derrocamiento de nuestro gobierno y de la pérdida de Salvador Allende, son para decirles que no lo olviden, que lo recuerden y que su recuerdo esté tan vivo como el que existe hoy en el exterior.

-¿Es tan grande el recuerdo fuera de Chile?

-Será porque llevo casi diez años viviendo en el exilio que conozco bien este hecho. El recuerdo es una cosa permanente, constante.